LA FELICIDAD ORGANIZACIONAL BASE DE LA PRODUCTIVIDAD

Si en la actualidad se habla de cultura organizacional, cambio organizacional, desarrollo organizacional, comportamiento organizacional, no se puede estar ajeno sobre la importancia de las emociones en el desempeño organizacional. Ahora se sabe que una persona cargada de emociones negativas no tiene los mismos resultados que una persona que transmite alegría y entusiasmo y por lo tanto asume una actitud positiva.

El crecimiento y éxito de una empresa de cualquier tamaño y más aun que se a traviesa por esta pandemia mundial, un papel muy importante en que se deben enfocar las empresas sera en la felicidad en el trabajo, el cual es un tema que ha despertado interés tanto en personas, como en organizaciones, escritores, autores y científicos. Los seres humanos quieren ser felices, entendiendo la felicidad como una integralidad (familia, trabajo, economía, etc). La gente esta deseosa de saber qué hacer, cómo lograr estados emocionales positivos y una sensación de bienestar lo más sostenida posible en las empresas.

Pero que es felicidad?

Yo como coach y consultor en los diferentes talleres que he impartido en México y en EEUU sobre plan de vida, una de las preguntas que hago es que es la felicidad? y muy pocas personas la definen.

La respuesta sin duda alguna, desde mi punto de vista, es que la felicidad resulta ser diferente para cada individuo y generalmente se refiere a la tenencia de algo; tiempo, dinero, bienes, amor, etc. y también al sentido de pertenencia hacia algo, como la familia, la empresa, circulo social, etc.

Ahora, no podemos hablar de felicidad organizacional sin hablar de la felicidad individual. Por más que una empresa se esfuerce por hacer el entorno laboral lo más amable posible, si la mentalidad de un individuo no está dispuesta a SER feliz, la empresa no logrará su cometido.

En las empresas es común pensar que entre más beneficios y mejor salario tengan las personas, más felices serán. Sin embargo, conozco personas que poseen grandes beneficios y excelente salario, y aun así, son personas bastante infelices en su lugar de trabajo. Por el contrario, conozco también personas que aunque no devengan un gran salario y los beneficios en su oficina no son los mejores, sienten una gran felicidad y sentido de pertenencia por el lugar donde trabajan ¿A qué se debe esto?

Después de varios estudios e investigaciones, se ha podido identificar 3 grandes pilares que ayudan enormemente en la construcción de la felicidad sostenible dentro del lugar de trabajo:

1- Liderazgo: 

El jefe de área o departamento debe crear una atmósfera, un ambiente que permita que los colaboradores trabajen por un mismo objetivo. Para esto, es necesario que el líder sea capaz de inspirar seguridad y confianza, las cuales no pueden ser tomadas como instrucciones. Un jefe no puede simplemente ordenar que los colaboradores confíen en él y se sientan seguros, la seguridad y la confianza son sentimientos, no instrucciones, y estos sentimientos deben ser inspirados por el líder del equipo, un jefe con liderazgo crea confianza hacia él equipo y del equipo hacia él.

Uno de los grandes problemas en las empresas y que sin duda afecta el clima organizacional, es que tienen más jefes que jefes con liderazgo efectivo, y sí, a un jefe se le hace caso por su rango, por su autoridad formal, pero no se le sigue. Mientras que a un líder no solo se le hace caso, se le sigue, se le admira y se le es leal.

«El liderazgo es un proceso de educación, no un nivel de autoridad».  Hugo Zamora

El desempeño de un jefe influye hasta un 70% en el clima organizacional y en la productividad de sus colaboradores, el clima organizacional afecta hasta un 20% de los resultados de toda la empresa. Es por esto que se hace tan relevante la transformación de jefes, a líderes inspiradores de confianza y constructores de felicidad en el trabajo.

Cuando decimos que liderar es un proceso de educación, es porque la educación se basa en valores y los valores son los que forman el liderazgo, y aquí se trata de que el líder debe tomar las riendas del equipo en muchos niveles, además de solo el de dar órdenes. Debe tomar la iniciativa, conocer lo mejor posible a su equipo para identificar sus propios líderes, conocer las necesidades y deseos de sus colaboradores para sacar lo mejor de cada uno de ellos en beneficio de su equipo. En las empresas se necesitan más líderes que no solo ordenen, sino que también apoyen. Que no solo exijan resultados, sino que también los inspiren. Que no solo se preocupen por los objetivos, también por las personas. La felicidad depende mucho de las personas que nos rodean, de aquellas que nos ayudan y nos inspiran a ser mejores.

2- Relaciones Interpersonales:

Las organizaciones son grupos de personas que interactúan a diario. Inclusive, los empleados en ocasiones pasan más tiempo con sus compañeros de trabajo que con sus familiares. Es inevitable entonces, que entre las personas se generen relaciones y sentimientos de amistad, de confianza, de amor y también, de enemistad.

Las relaciones interpersonales están dadas según un filtro llamado “experiencia”. En la mayoría de los casos juzgamos a las personas de acuerdo a experiencias vividas y percepciones previas y situaciones del pasado, que hacen que le pongamos ese filtro a la percepción que tenemos de los demás. Creemos saber cómo es una persona, pero no nos damos la oportunidad de conocerla.

Para que tengamos relaciones alegres, sanas, colaborativas dentro de la organización, al igual que con una familia, es de vital importancia generar espacios que propicien el fortalecimiento de las relaciones, actividades que permitan conocerse mejor, romper el hielo y eliminar los juicios con los que perciben a sus compañeros de trabajo y como resultado, se tendrán sinergias que no solo apuntarán al cumplimiento de los objetivos como equipo, sino que también propiciarán el surgimiento de nuevas ideas que apoyen los procesos de innovación de la empresa.

Se piense o no, los colaboradores son parte de una familia llamada empresa y se deben de tratar como tal. No se separa a alguien del grupo familiar solo porque se equivoca o tiene problemas. Se deben de buscar herramientas para solucionar el problema en equipo.

Siempre podrán existir roces entre las personas, ya que no se piensa y actúa de la misma manera. Pero cuando se entiende que no son iguales y que cada diferencia entre ellos es un aporte al equipo y a su mejoramiento, es mucho más fácil dirimir cualquier desacuerdo o discusión.

3- Mentalidad Individual

Este es el pilar más complicado a nivel organización y a nivel cultural, ya que como latinos venimos de una cultura con mentalidad en ocasiones negativa y dada al conflicto. La mayoría de los latinos somos de la cultura de hacer poco, con conformismo; Si alguien puede hacerlo, que lo haga él. Si nadie puede hacerlo, ¿por qué tengo que hacerlo yo?

La mayoría de los latinos hemos sido educados bajo una serie de anclas y paradigmas que definen lo que somos y cómo nos desenvolvemos en nuestro entorno. Ha sido así durante siglos. La mentalidad la debemos de programar con un fin siempre en la mente, cambiar nuestra forma de pensar y actuar, ser mas solidarios, tener espíritu de servicio, esto influye en lograr nuestra felicidad organizacional, en el trabajo y a titulo individual.

Hugo Zamora

Coach y consultor

hzamora@iaed-ac.com.mx



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