¿LA FELICIDAD EN EL TRABAJO, ES IMPORTANTE?

Tradicionalmente, en el mundo empresarial, las emociones y la felicidad han sido aspectos que no se le han puesto la atención debida.

Las investigaciones indican que el rendimiento y la felicidad van de la mano, y que ambas están en estrecha relación con el talento personal.

La primera pregunta ¿qué hacemos? ¿Realmente las empresas requieren que sus colaboradores sean felices?¿La segunda pregunta es, las empresas necesitan que sus colaboradores sean productivos?¿ Y la tercera pregunta, qué pasaría en una empresa que no tiene niveles de productividad para enfrentarse con tanta competencia?

Hoy juega un papel fundamental en la competitividad de las empresas el ambiente laboral, a un mejor ambiente laboral, hay mejor trabajo en equipo, hay mejor comunicación, hay un mayor desarrollo y satisfacción de los colaboradores y directivos trabajando con altos niveles de felicidad. Para lograr esta situación, es muy importante que no únicamente se vea la felicidad de los colaboradores para aumentar su rendimiento, sino que también las empresas entrenen en liderazgos, en bienestar mental, en manejo de estrés a los niveles directivos y mandos medios principalmente, para que ellos sean los agentes de cambio que fomenten realmente las condiciones necesarias para que exista un ambiente laboral adecuado.

Si tenemos en cuenta que se trabaja una media de 1.691 horas al año y se gasta un promedio de entre 8 y 10 horas diarias fuera de casa, lo ideal es que el trabajo haga felices a las personas.

Hablar de felicidad laboral es permitir que los trabajadores disfruten de lo que hacen, se sientan reconocidos por su trabajo, tengan en oportunidades de desarrollo profesional, se sientan orgullosos del lugar al que representan, así como motivados y comprometidos con el equipo que los rodea.

Más que una moda, la felicidad en el trabajo es una herramienta en la que ganan empleados, empresas y directivos y prueba de ello, es que, si la felicidad de los empleados no tuviera que ver con la productividad de las empresas, hoy quizá las organizaciones no se preocuparían por incorporarla a sus políticas de empresa la felicidad laboral.

Una persona puede ser feliz, pero al momento de llegar al trabajo por mala relación con sus jefes, compañeros o colaboradores por mala comunicación, mal ambiente laboral, amenazas, exigencia y presiones, autoritarismo, entre otras causas,  sus niveles de felicidad personal bajan considerablemente, repercutiendo en su trabajo con conductas como ansiedad, estrés, depresión, irritabilidad, falta de atencion, etc.  Lo que conlleva a tener una baja productividad.

Podemos entender que la felicidad en el trabajo es la mentalidad que permite acciones para maximizar el rendimiento y poner en juego su máximo talento. Para ser feliz en el trabajo hay que crear un cambio perdurable y sostenible en las personas, porque son éstas las que logran y entregan resultados, cosa que no hacen ni los programas ni los procesos. Se trata de que cada individuo encuentre sentido en lo que hace y que lo haga expresando su talento y pasión más profunda, en espacios de creatividad, innovación y canales adecuados de expresión. En definitiva, un trabajador feliz es un trabajador de alto rendimiento.

El bienestar mental es un indicador de felicidad, es un componente fundamental de la definición de salud, y que hace posible que las personas materialicen su potencia, superen el estrés normal de la vida, trabajen de forma productiva y hagan aportaciones a su familia, trabajo, comunidad. La perdida de bienestar mental influye normalmente en otras enfermedades tales como cáncer, las enfermedades cardiovasculares o la depresión.

Como complemento a lo anterior descrito, para que exista una felicidad en el trabajo es identificar cuatro factores importantes que actúan como neurotransmisores en nuestro cerebro, que son químicos y que sus aumentos o disminuciones afectan nuestro nivel de satisfacción y felicidad repercutiendo en el rendimiento laboral.

Estos factores que contribuyen decisivamente a nuestros sentimientos positivos y que genéricamente se le llama ‘felicidad’ son: endorfinas, dopamina, serotonina y oxitocina.

Las endorfinas aportan el impulso necesario para seguir adelante cuando se está agobiado y exhausto, en el trabajo en muchas ocasiones existen presiones, extensiones de horarios y cansancio, las endorfinas ayudan a proporcionar impulso a los trabajadores para alcanzar mejores resultados en su trabajo.

La dopamina influye para orientarse y alcanzar metas tangibles y visibles. Cuanto más exigente es el trabajo, la tarea, cuanto más desafiante es el reto, cuanto más esfuerzo se requiere, mejor hace sentir a la personas y mayor es consumo de dopamina, en la actualidad las presiones de todo tipo en las empresas, requiere que sus colaboradores desafíen, reten, tengan una búsqueda constante de alcanzar y objetivos, en una empresa que no tiene objetivos y metas, no se genera un motivo para que el trabajador aumente su dopamina, lo que afecta los niveles de productividad.

La capacidad de trabajar duramente y de perseverar en el esfuerzo se debe a las endorfinas, y el talento para fijar metas y de concentrarse en la tarea para alcanzar los objetivos, al poder incentivador de la dopamina, pero siendo necesaria esta capacidad para crear contextos en los que se generen estas dos hormonas, no es suficiente para liderar con éxito a personas y equipos.

Como seres sociales el ser humano requiere la aprobación y el reconocimiento de los demás. Necesita sentir que, sobre todo los miembros de su equipo lo valoran al esfuerzo que hace en beneficio del grupo. Cuando el ser humano se pone al servicio de los demás, la serotonina contribuye a la felicidad y anima a seguir adelante.

Por último, la oxitocina, es la hormona que hace personas sociables y permite cooperar, colaborar y a trabajar en equipo. Trabajar en equipo es fundamental en una empresa, es el efecto multiplicador de esfuerzos y talentos. 

En los últimos años, hablar de los factores importantes para ser feliz en el trabajo, también ha dado paso a la creación de nuevos conceptos, profesiones y servicios entre los que cabe destacar definiciones como:

El salario emocional: Al nombrarse el salario emocional se abarca todos los beneficios no monetarios que una empresa ofrece a sus empleados además de su salario a final de cada mes.

El director de la felicidad: En los últimos años ha surgido este nuevo perfil, una persona responsable de atraer y retener el talento en las empresas mediante estrategias de felicidad en el trabajo como son crear iniciativas de motivación, desarrollar dinámicas de fortalecimiento de equipos y actividades que promueven los valores de la empresa.

El teletrabajo: Como parte de las mejoras en las políticas de bienestar laboral, ha surgido con éxito en algunos países esta modalidad de empleo en el que el trabajador no está obligado a realizar sus funciones presencialmente en la empresa, sino que puede hacerlo desde su casa o el lugar que crea conveniente y este adaptado para que cumpla sus funciones sin ningún problema.

Mindfulness: En el mundo empresarial, el Mindfulness es conocido como una técnica de entrenamiento mental eficaz para potenciar el liderazgo personal, reducir el estrés, incrementar la motivación y gestionar mejor las emociones de los trabajadores.

Team Building: Team (equipo) y building (construcción), se traduce al español como construcción de equipos. Y como construcción de equipos, se entienden todas aquellas actividades realizadas por empresas y otras organizaciones con el fin de potenciar el espíritu de equipo y la cooperación entre sus integrantes.

Coaching es una de las metodologías más comunes que se emplean dentro de las empresas para desarrollar competencias profesionales y equipos y aumentar su competitividad.

Mentoring: Es un programa realizado por profesionales expertos (mentores) que buscan transmitir su experiencia a personas con un alto potencial para el liderazgo con el fin de que profundicen en el desarrollo de sus habilidades y se familiaricen con la esencia y la cultura de la empresa de una forma más rápida y personalizada.

Cambio cultural: La cultura empresarial es el conjunto de valores, creencias, normas y reglas, comportamientos, símbolos y filosofía de la empresa, y más en concreto el estilo de dirección, la forma de asignar los recursos, la forma de organizarse y comunicarse, y los sistemas de reconocimiento y motivación.

Hoy el factor humano juega un papel importantísimo en la sobrevivencia y competitividad de todo tipo de empresa es por ello, que cada día va tomando gran importancia propiciar el desarrollo humano, crear las estructuras organizacionales y de comunicación adecuadas y fomentar el clima laboral adecuado para que el colaborador se sienta a gusto, motivado y que además, encuentre un significado en su trabajo que le proporcione felicidad y realización colaborador, como trabajador y como persona.

Hugo Zamora

Consultor

 



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